"Cuenta la leyenda que los tres monos fueron heraldos enviados por los dioses para delatar y castigar las malas acciones de los humanos. Como cada uno tenía un defecto y dos virtudes, se les representa en el siguiente orden:
Colocados los tres monos jerárquicamente en función de sus habilidades y de sus discapacidades, obtenemos un mono que ve, escucha y habla. Los monos juntos y bien organizados pueden alcanzar metas que, sin duda alguna, no lograrían por separado; un claro ejemplo de cooperación sinérgica exitosa.La combinación correcta es: primero el mono sordo, que ve y le explica al segundo lo que ve; el segundo es el mono ciego, que no necesita ver, pues solo necesita escuchar lo que le dice el primero y transmitírselo al tercero, que es el mono mudo, que no necesita hablar, sino solo escuchar, ver, decidir lo que mejor convenga y velar por su cumplimiento.
Mal organizados, mudos, sordos y ciegos representan la inoperancia cooperativa, y hace la comunicación imposible. Por tal virtud en nuestra sociedad la situación se deteriora cuando arriba se sitúan los mudos, que ven pero que callan y aprovechan su posición para silenciar todo aquello que no les interesa que se sepa. Cuando los ciegos ocupan el lugar encumbrado que no les corresponde, escasos o carentes de visión, tan solo nos pueden conducir a sus tinieblas. Y qué decir si en medio, entre los unos y los otros, se sitúan los sordos; incapaces de escuchar mensaje alguno, tan sólo podrán trasmitir a los ciegos y a los mudos sus propias alucinaciones y fantasías".
"Bienaventurados los PACIENTES, porque recibirán la tierra en herencia. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de JUSTICIA, porque serán saciados. Bienaventurados los de corazón LIMPIO, porque verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la PAZ, porque serán reconocidos como hijos de Dios. Bienaventurados los que son PERSEGUIDOS por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Alégrense y muéstrense contentos, porque será grande la recompensa que recibirán en el cielo".
"CON TODOS, Y PARA EL BIEN DE TODOS". "QUE TODOS SEAMOS UNO". "HAY UN MOMENTO PARA TODO Y UN TIEMPO PARA CADA COSA BAJO EL SOL", "un tiempo para demoler y un tiempo para edificar", y "...un momento para ABRAZARSE".
No hay paz sin justicia ni justicia sin libertad, y sin libertad no hay vida. Cuando todo es unánime no hay unanimidad sino simulación, y así no habrá un mejor país.
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